viernes, 3 de abril de 2015

La secreta división de Montevideo




La afirmación de que avenida Italia divide a Montevideo entre los barrios costeros de alto poder adquisitivo y los del norte más deprimidos, se toma como una verdad sin discusión. Esto llevó a la exintendente Ana Olivera, recién asumido su cargo, a dejar sin efecto un proyecto presentado por el empresario argentino Ernesto Eurnekian, de transformar esta avenida en una vía rápida que permita una eficaz comunicación entre el Centro de la capital con los balnearios del este. No quiso, fueron sus palabras, consagrar esa división. Por eso, tal vez, avenida Italia sigue esperando, y empeorando.
Sin embargo, de manera silenciosa, Montevideo asiste a otra división social oculta y a la vez más peligrosa. Al norte de camino Carrasco, otra vía postergada, se levantan desde hace unos años barrios exclusivos para gente de muy alto poder adquisitivo. No es una exageración decir que los ricos se están yendo a lo que fue el Montevideo rural, repitiendo a nuestra modesta escala un fenómeno que se registra en otras partes. Lejos de ojos curiosos, rodeados de bosques y jardines, se levantan barrios como San Nicolás, Parque, Las Torres, Los Olivos, que si bien no son privados porque las normas municipales no lo permiten, están cerrados, con guardia privada y sistemas de cámaras de vigilancia. No se ven por allí autos chinos, solo Mercedes o Audi de U$S 90.000, también Chevrolet, camionetas cuatro por cuatro y algunos vehículos japoneses.
Quién circule por camino Pichincha hacia el norte, pasando el complejo deportivo de Defensor Sporting, se encuentra, hacia la izquierda, con un mundo desconocido. Incluso para muchos dirigentes políticos que ni hablan del tema. Pasando cualquiera de las tres entradas custodiadas por guardias de seguridad se encuentran mansiones y quintas de más de un millón de dólares. Los ricos, que en Uruguay los hay, están trasladándose hacia allí. Se trata del barrio San Nicolás, de 23 hectáreas que se empezó a construir hace unos diez años en una zona de bañados que debió ser rellenado con miles de toneladas de tierra y escombro. A la derecha de Pichincha ya están loteadas 25 hectáreas para levantar lo que los administradores denominan el barrio nuevo. San Nicolás cuenta con club de golf con sus correspondiente cancha.
Se trata de un emprendimiento del Grupo Ecco, empresa dedicada a los negocios inmobiliarios, que lleva adelante también el proyecto Parque de 11 hectáreas sobre camino Carrasco y Cooper. Este se levanta tras una barrera de árboles que esconden residencias de un millón de dólares. Unos 200 metros hacia el este se encuentra el barrio Los Olivos, otro emprendimiento exclusivo.
La división de la ciudad entre los ricos y los otros se está gestando en otros sitios muy distintos. Por ahora es incipiente pero inquietante. Mientras tanto la ciudad y sus principales vías de tránsito siguen esperando más por una mirada ideológica que por ver la realidad.

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