lunes, 6 de julio de 2015

Yo, robot?


Un robot no hará daño a un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño” reza la primera de ley de la robótica elaboradas por Isaac Asimov, el gran escritor de ciencia ficción estadounidense, aunque se origen es ucraniano. Asimov escribió mucho sobre robots, un tema que le preocupaba. Creó una serie de cinco novelas sobre el tema, entre las que se destacan Yo, robot, una historia en la cual estos ingenios creados por el ser humano crean un ejército para dominar el mundo. Aunque tal vez su mejor novela en este sentido sea El hombre positrónico, en colaboración con otro maestro del genero como lo fue Robert Silverberg. Esta dio lugar al filme El hombre bicentenario, tal vez uno de los mejores protagonizados por Robin Williams y dirigido por Chris Columbus. Es la historia de un robot que quiere ser humano y trabaja para ello.
El cine desde sus comienzos ha dado ejemplos del uso de robots para diversos fines, por ejemplo Metrópolis del alemán Fritz Lang, donde los dueños del poder para seguir explotando a los trabajadores crean un robot con la imagen de María una joven que intentó revelarse y así engañarlos. Como se ve el tema no es nuevo.
No obstante, la primera ley de la robótica ha sido cuestionada por otros autores. Recuerdo un comic que leía con apasionamiento décadas atrás que se llamaba Magnus, la historia de un héroe humano que se enfrentaba a robots malvados y criminales que querían, tal vez no dominar el mundo, pero cometer diversos tipos de fechorías. Como se ve Bender no es ni el primero ni el único robot con debilidades humanas...
En estos días la realidad se ha impuesto y hace unos días se conoció la noticia de que un robot mató a un trabajador en una planta de armado de automóviles. Según señalan las agencias el hombre, de 21 años, instalaba el robot en una línea de ensamble de Volkswagen en la localidad de Baunatal, que se encuentra junto a la ciudad de Kassel. El robot lo sujetó y lo presionó contra una lámina de metal, aplastando su pecho.
A pesar de los esfuerzos por revivirlo, el trabajador, un empleado contratado por un tercero, falleció más tarde en el hospital.
En este sentido el físico británico Stephen Hawking alertó hace unas semanas que los esfuerzos por crear una inteligencia artificial avanzada pueden poner en peligro la supervivencia de los seres humanos. Para el científico los avances en ese campo podrían significar "el fin de la raza humana" si los sistemas artificiales llegaran a superar en inteligencia a las personas.
Décadas atrás el gran escritor polaco Stanislaw Lem escribió una novela titulada El invencibl

e, en la que una expedición terrestre llegaba a un planeta donde había desaparecido la vida. Con sorpresa descubren que la vida fue arrasada por los robots que los propios habitantes de ese mundo muerto habían creado. Pero la sorpresa no termina ahí ya que descubren con espanto que las maquinas se perfeccionaron tanto que son capaces de reproducirse y ahora van por ellos.
Ahora, volviendo a nuestro mundo y nuestro tiempo cabe preguntarse si el caso de Alemania, ¿fue el primero o será tan solo una desgraciado accidente? Por ahora, esta pregunta no tiene respuesta...

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